El simpatético mundo del Nolo...

29.5.06

Viejo Culiao…

Puta hueón, tan sólo tengo 23 años y ya me siento completamente desconectado de lo que es ser joven, esa llama que pensaba que era perenne, se está apagando poco a poco. Independiente que el pelo se me caiga irremediablemente, la guata no baje un ápice, me levante temprano para ir al trabajo, me de sueño a las 12 de la noche o me salgan pelos donde antes no existían, a nivel cultural, cívico y moral la cosa no se queda atrás… No hay como evitar que se te caiga el carnet, estamos cagados, nos superaron, ahora estamos convertidos en la misma patética imagen que hasta hace un par de años mirábamos con aborrecimiento: hermanos mayores, amigos, quienes dejaron atrás los 80 y aún escuchaban a Aparato Raro, Virus, Sumo, Emociones Clandestinas y bandas de ese tipo… “Adulto Joven” les llamaban, un epíteto que más parece eufemismo para no decirles directamente en su cara: “mírate hueón, no creí que estay viejo pa esas hueás, sienta cabeza, cásate hueón”… Ellos tuvieron los 90 para la nostalgia de los 80, ahora nosotros tenemos – ¿cómo le llamarán? ¿00?- para recordar los 90, cuando el rock aún vivía y vacilábamos a los Rage con la guatona tetona y hueá.

Pero la llegada a la U significó muchas cosas, ahora, a la distancia lo veo como el clímax de la mejor época de nuestras vidas, el reventón final para presenciar luego la patética caída hacia el trabajo continuo, la rutina que corroe, el cansancio corporal, la proyección de futuro como único y principal leit motiv. Sí, porque somos de la gente que vemos (un tanto a la distancia) como quiénes fueron nuestros amigos ahora están casados, con guagua, sin estudios, aperrando con un colectivo, o fleteando en camioneta. Esa hueá que yo no quería para mí, nunca la quise y nunca la querré, prefiero morir joven y convertirme en leyenda. La U te preparaba de a poco, pasaste de escuchar Los Mox a escuchar The Clash, luego Pink Floyd para terminar en unos años más quizás atacando Frank Zappa, Bob Dylan, Beatles, esa onda. (Es un ejemplo nomás hueón, no le pongay tanto color).

Y ahora, completamente desconectado del mundo: una compañera de mi hermano me ve con él y en el colegio le dice que lo vio junto a su papá… (Mátame hueón). Puta, si atracas con una mina no puedes decir que “pinchaste”, ya no se usa, hay que decir que “tiraste” siendo que para nosotros esa hueá significaba otra cosa, más bacán, pero otra cosa al fin y al cabo. Resulta que los skinheads eran nazis, pero ahora hay skinheads antinazis ¿quién me explica la hueá? Todo mal compadre, si hasta decir “bacán” ya parece antiguo, es como decir “taquillero”, no se puede. La música era sinónimo de alegría, fiesta, el rock era contestatario, ahora la hueá es depresiva y nada más, los pendejos se pintan los ojos y las uñas de negro, andan con una cara que te la encargo, si nosotros éramos rebeldes de pura “chapa” igual conseguíamos cosas, pero éstos hueones se mantienen en la eterna promesa del “me mato”, “no soporto este mundo”, “el suicidio es la alternativa”, ¡pamplinas!, mátate culiao, no nos interesa tener a un hueón quejumbroso todo el día…

Y no sólo problemas generacionales, hay hueás que me cargan que antes no importaban, daban lo mismo, con copete en el cuerpo o la calentura de la noche pasaban piola: como cuando me pasan un pucho con el filtro chupado, o bailar según la coreografía de un cubano asexuado arriba de la tarima; que me sirvan una chela con excesiva espuma o que me pasen la mano por el pelo sin mi consentimiento. Que las minas sean guarras, que no le importe la imagen que proyectan, no sé si será por la vorágine hormonal de la pubertad pero antes las camboyanas caían como anillo al dedo, era un espectáculo digno de papá zamarrearse a una maraca, correrles mano en el baile mismo, como se curaban con la cagá de copete que les dabas o la manerita de sentarse con las 2 patas abiertas apoyadas en las sillas contiguas. Ahora no hueón, quedas pensando: ¿Por qué chucha esta mina no tiene dignidad?... no le den más copete, voy a ir a dejarla a su casa…

Sale pa allá. ¿Realmente te sentiste identificado con las patrañas que escribí? Te engañé imbécil, me reí en tu cara… Estoy en mi mejor momento papá, el ritmo no decae, aún puedo trasnocharme y llegar a las 6 incólume, todavía puedo tomar copete como contratado y mantenerme sobrio, ¿Hacerle asco a una camboyana? Jajajaja, me matas hueón, me matas. Tengo 23 años no más poh y un amplio registro de experiencia en éstas cosas, buitreos, recaídas con monstruos, perdidas de objetos, bajones de hambre, dormirse en la micro, etc… medallitas dignas de exponerse, la práctica hace al maestro…

1 Comments:

  • jajaja...
    todo tiene su verdad..

    fusion, mezcla, revoltijo




    ya loco espero poder ir esta otra semana a verlos, estoy sin plata todavia con esto del cambio de pega..


    Saludos

    By Anonymous ricardo, at 9:34 AM  

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